¿Puede el baile prevenir la osteoporosis?

¿Sabías que bailar es considerada una de las actividades más efectivas para reducir el riesgo de osteoporosis? Según Osteoporosis Australia, el baile y la gimnasia son altamente osteogénicos, lo que significa que tienen una gran capacidad para construir masa ósea, un factor importante que contribuye a evitar la osteoporosis y evitar la artritis.

La evidencia es clara de que la actividad física regular con peso juega un papel importante en el desarrollo del hueso, manteniendo la densidad ósea y la fuerza muscular; los huesos reaccionan a la presión y la tensión al volverse más fuertes. Para reducir el riesgo de osteoporosis a través del baile, sin embargo, debe asegurarse de que lo esté haciendo con regularidad y, de no ser así, también debe incorporar otras formas de ejercicio conocidas para reducir su riesgo.

Otras formas de ejercicio que son altamente osteogénicas incluyen aeróbicos de impacto, baloncesto, tenis, saltar la cuerda y senderismo. La osteoporosis es una enfermedad que afecta a más de un millón de personas. Ocurre cuando los huesos pierden calcio y otros minerales más rápidamente de lo que el cuerpo puede reemplazarlos, lo que conduce a una pérdida de masa ósea. Los huesos se vuelven quebradizos, lo que significa que tienen un mayor riesgo de fracturas y roturas.

Aunque la osteoporosis generalmente ocurre en personas de edad avanzada, es esencial cuidar la salud de sus huesos desde una edad temprana, ya que es cuando su cuerpo puede construir masa ósea. Cómo podemos manejar los cambios en la salud ósea a lo largo de la vida.

El objetivo de un joven estudiante de baile debe ser aumentar y maximizar la fuerza de los huesos de manera incremental a través de clases de baile y ejercicio. Este es un momento importante en el que se desarrolla la mayor parte de la densidad ósea: la densidad máxima se alcanza a mediados de los años 20. La educación en la danza y la frecuencia de ejercicio, junto con una dieta equilibrada, es esencial en esta etapa.

Para bailarines profesionales más físicamente maduros, el objetivo debe ser optimizar y mantener la fuerza muscular y ósea al continuar entrenando y haciendo ejercicio con regularidad.

La capacitación en diversidad a través de la incorporación de múltiples tipos de actividades también permitirá un mayor mantenimiento durante este tiempo. La densidad ósea se mantiene, aumenta ligeramente o disminuye gradualmente a los 30-40 años, y la incorporación de complementación dietética es esencial aquí.

El bajo peso corporal también es un factor de riesgo para la osteoporosis, por lo que es esencial que los bailarines coman bien, no solo para un rendimiento óptimo, sino también para proteger los huesos y los músculos.

Un bailarín joven o profesional con una dieta muy disciplinada y restringida se considera en el grupo de riesgo para la osteoporosis. La osteopenia, de la que corren riesgo los bailarines, es donde hay un nivel de densidad ósea más bajo de lo normal, pero se puede revertir antes de que sea lo suficientemente bajo como para ser clasificado como osteoporosis.